Hace unos días, Maimen me comentó que Fernando tenía un regalo para mí. Se trataba de un libro que le había regalado a su hijo, que al parecer le estaba encantando. Él se estaba leyendo la segunda parte y había ojeado la primera, que tenía pensado regalarme a mí.

Desde pequeño he sabido que yo era del tipo de chicos a los que un libro les podía cambiar la vida, y quizá ya era hora de que llegara otro de esos ejemplares que me obligarían a adaptar mi propio paradigma.

padre rico, padre pobre

Mi opinión del libro es que una vez te han quedado claras las ideas básicas, se puede hacer bastante repetitivo por intentar explicar lo mismo de varias maneras. Es una bonita metáfora sobre la educación, el trabajo, el dinero, el poder, la educación financiera, etc. Con un punto de vista muy particular, y un tono ácido, no deja en ningún momento de decir la verdad.